martes, 25 de octubre de 2011

¿Por qué arde el monte gallego?



María Cedrón. LA VOZ DE GALICIA
Los incendios generan una economía paralela en un rural despoblado

Los incendios en Galicia son un indicador. Son la evidencia de la grave enfermedad que sufre desde hace años el monte gallego. La fiebre está ahí, latente, y cada ejercicio se manifiesta con mayor o menor virulencia en un territorio con 2,4 millones de hectáreas de espacio forestal. La despoblación del medio rural, la escasa rentabilidad económica derivada de la infrautilización de esa superficie, la incapacidad para ejecutar un modelo de gestión adecuado, el presunto auge de la actividad incendiaria y la economía que gira en torno a los incendios son algunos de los virus que provocan esa enfermedad. Son quizá las razones de por qué se quema el bosque en Galicia.
¿Cuánta superficie forestal está infrautilizada en Galicia?
La superficie forestal equivalente a una quinta parte de la comunidad gallega está infrautilizada, como mínimo. El profesor del departamento de ingeniería agroforestal de la Universidade de Santiago, Manuel Marey, apunta que ésta coincide precisamente con aquellas zonas menos pobladas. En el interior de la provincia de Ourense, la gran damnificada por los incendios de las últimas semanas, es fácil ver amplias superficies de monte cubiertas con carqueixas o toxo. La escena es muy diferente a la que puede observarse en áreas del norte de la provincia de A Coruña, donde el clima más húmedo también favorece la prevención. Ahí hay incluso algunos propietarios que han contratado vigilancia privada para proteger unas plantaciones que les reportan unos suculentos ingresos.
¿Cuáles son las razones de ese abandono?
La despoblación del medio rural es la principal y más evidente. En buena parte de los concellos ourensanos asolados por los incendios no hay una actividad que rentabilice el fuerte desembolso que supone mantener el monte limpio. Desbrozar una hectárea cuesta entre 1.000 y 1.250 euros. En el norte, las plantaciones arbóreas son una industria y en Os Ancares, el pastizal de montaña empieza a ser un recurso importante para la ganadería.
La labor de prevención ha de adaptarse a cada zona. Además, señala Marey, rentabilizar el monte no solo es plantar árboles, pueden hacerse pastos, tener miel, hacer un uso cinegético o cultivar cereal. Un hándicap es el escaso mercado de ese tipo de productos.
¿Qué consecuencias arrastra el desaprovechamiento?
La falta de una salida laboral para los pocos habitantes que quedan en las áreas más despobladas ha convertido los incendios en una de las principales fuentes de generación de empleo. «Hai xente que é contratada no verán e ten un ingreso extra. Tampouco é que planten o lume, pero benefícianse indirectamente», explican fuentes del sector. Y en este sentido el profesor Marey añade que «hai zonas en Galicia nas que o feito de que arda o monte xera maior riqueza que plantar árbores o sementar cereal». Eso es lo que hay que invertir.
Lo que hay que intentar es que ocurra como en Francia, un estado con características climatológicas semejantes a las de Galicia, pero donde «os lumes» no alcanzan la virulencia de aquí. «Ahí a explotación do monte ten moita rentabilidade, é moito maior da que poden ter as queimas», apunta.
¿Cuánto cuesta la extinción?
Para este año, la comunidad tiene presupuestados unos 93,2 millones de euros para labores de prevención y extinción, una cantidad destinada en su mayoría al segundo capítulo. Y es que en ambas labores trabajan durante todo el año más de 2.000 personas, una cantidad que llega a las cerca de 7.000 durante la época de riesgo elevado. Con lo invertido desde 1990, un estudio de la USC apunta a que en Galicia podrían haberse repoblado 270.000 hectáreas, hecho 190.000 de concentración parcelaria y en otras 250.000 podrían tenerse aplicado tratamientos selvícolas.
¿Qué se va a hacer?
Tras la oleada de incendios de este mes de octubre, el titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, acaba de sugerir una rebaja en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para los dueños de fincas que se preocupen de mantenerlas limpias. Además, están las Sofor, unas sociedades de fomento forestal dirigidas a estimular actividades que quiten al monte del abandono en el que está. El problema es que están dando sus primeros pasos.
MAIS INFORMACION:
TERCEIRO INVENTARIO FORESTAL DE GALICIA (CLICKA)
INCENDIOS FORESTALES EN GALICIA (CLIKA)
VISION GLOBAL SECTOR FORESTAL EN GALICIA (CLIKA)
MANUAL DE XESTION FORESTAL SOSTENIBLE UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

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