jueves, 19 de septiembre de 2013

La población gallega propende a corregir su exagerada dispersión

 

 El Correo Gallego

 

Los diez municipios más grandes suman el 39% de los gallegos // Vigo, menor que A Estrada a principios del siglo XX, adelantó a A Coruña a finales de los 60 // Ortigueira y A Fonsagrada, octava y novena con más habitantes en 1900 // La provincia coruñesa acoge el 41% del censo

 

XOSÉ RAMÓN R. IGLESIAS. SANTIAGO  | 04.06.2012 

En el año 1900, la población gallega representaba el 10,6% del total de la española, con 1.980.515 habitantes. Un siglo y una década después, el censo de Galicia solo pudo sumar poco más de ochocientas mil personas y su peso porcentual en la demografía estatal cayó hasta el 5,9%. Esta pérdida de casi cinco puntos refleja el escaso crecimiento vegetativo de la comunidad gallega frente a la española, que multiplicó casi por tres su población, pero en ningún caso este frenazo demográfico se debe confundir con una población estática. A principios del siglo pasado, los diez municipios con más habitantes sumaban el 12% de la población gallega, porcentaje que en la actualidad subió hasta el 39,7%. Lenta pero paulatinamente, la población gallega se va concentrando en grandes núcleos. 

 

Pero más allá de las cifras demográficas generales, el análisis pormenorizado de la población gallega desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días depara curiosas sorpresas. Por ejemplo, que en 1900 A Estrada era la quinta población de Galicia, por encima incluso de Vigo, hoy la ciudad más populosa. O que municipios con escasa importancia demográfica hoy, como Ortigueira y A Fonsagrada se colasen en el top ten de los más poblados, lista que cerraba Lalín y de la que quedaba excluida Ourense.
En el censo de 1930, precisamente la irrupción de la capital ourensana dejaba a A Fonsagrada fuera de las diez primeras, entre las que se mantenían A Estrada, Ortigueira y Lalín. Pero lo más significativo en ese año era el ascenso de Vigo, que triplicaba su número de vecinos y se colocaba en segunda posición por detrás de A Coruña. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El catedrático de Historia Pegerto Saavedra entra en la Academia



 
 


 
Santiago

En su discurso sobre la resistencia de las clases populares gallegas reclama "consideración para todo el patrimonio material e inmaterial acumulado por generaciones de campesinos"


El catedrático de Historia de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Pegerto Saavedra Fernández, ha ingresado en la RAG como académico numerario este sábado con un discurso sobre la resistencia que ofrecieron las clases populares gallegas al esfuerzo del registro del control de las diversas autoridades civiles y eclesiásticas, así como a la gran complejidad de las múltiples demarcaciones administrativas que dividían Galicia durante el Antiguo Régimen.
En su discurso 'Demarcacións, topónimos, papeis, memoria: sobre a división e o control do territorio na Galicia moderna', Pegerto Saavedra reclamó como conclusión "consideración para todo el patrimonio material e inmaterial acumulado por generaciones de campesinos durante siglos", que "corre serio riesgo de caer en el abandono y la desmemoria".


El historiador Pegerto Saavedra Fernández / XOAN REY (EFE)
Así, introdujo en su alocución -centrada en el análisis de la organización y control del territorio gallego desde la pluralidad de sus divisiones administrativas- una descripción de las dificultades que para los funcionarios de la Administración Central del siglo XVIII suponía el registro catastral de un lugar de tan dispersa y densamente poblado como Galicia.
Según Pegerto Saavedra, el esfuerzo por obtener una información fidedigna de las divisiones fiscales de Galicia y de las gentes que las habitaban dio comienzo ya en el siglo XVI, pero es en el XVIII cuando consigue una mayor determinación y amplitud en su propósito. En este tiempo, conforme la justicia del rey va penetrando en el país, entra en conflicto con la jurisdicción de los nobles y la propia manera tradicional de administrar justicia en las comunidades labradoras.
En lo relativo a la estructura parroquial de Galicia, esta división aparece como la más estable, pues llega desde la Baja Edad Media hasta nuestros días sin apenas cambios de importancia. La parroquia constituye la unidad de extensión por excelencia sobre la que el cura cobra su décimo, y está dividida, asimismo, en aldeas o lugares que no fueron apenas registrados en las relaciones catastrales de la época.
La Academia Galega destaca que, en su discurso, el nuevo miembro de la RAG señaló que en el catastro de Ensenada de 1753 --una tentativa del gobierno central por conocer de manera exhaustiva la extensión y calidad de las tierras de cultivo existentes-- encontró en Galicia una dificultad de difícil solución: la diferencia idiomática que complicaba la mutua comprensión entre los funcionarios encargados de recoger los datos y los labradores gallegos que debían suministrárselos.

martes, 17 de septiembre de 2013

Trompa de Guinness en A Fonsagrada


El instrumento lo fabricaron los ferreiros que participaron en un encuentro en la localidad 

15 de septiembre de 2013  16:29 
La trompa o birimbao que instalaron ayer delante del Museo Etnográfico de A Fonsagrada posiblemente sea, por su tamaño, merecedora de figurar en el libro de Guinness. El instrumento musical lo fabricaron los artesanos que participaron en el Encontro de Ferreiros de A Fonsagrada, promovido por los profesionales locales de reconocido prestigio Oliverio Álvarez y Bertín Deza. Este último fue alcalde de A Fonsagrada durante años.
Paralelamente a este encuentro se celebró un curso para aprender a tocar la trompa, en el que participaron una veintena de jóvenes y niños de A Fonsagrada, que ayer recibieron un regalo especial de la directora del Centro de Artesanía e Deseño, Regina Polín. Se trata de un curso gratis de birimbao que durará un año.

PARA SABER MAIS:
http://veigadelogares.blogspot.com.es/2012/02/titulo-del-articulo-miradas-en-los.html 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Unha ducia de artesáns, no terceiro Encontro de Ferreiros da Fonsagrada


Artesáns, no taller do Encontro de Ferreiros, instalado no patio do colexio da Fonsagrada. (Foto: Tanis)

 
15/09/2013 - Francisco García / El Progreso (Lugo)
O patio cuberto do colexio da Fonsagrada acolle desde o venres as actividades do III Encontro de Ferreiros, un evento, que reúne nesta localidade da Montaña a unha ducia de artesáns do ferro.

O encontro, organizado pola Asociación de Ferreiros da Fonsagrada, coa colaboración do Concello e da Deputación de Lugo, atraeu a profesionais de distintas localidades da provincia, pero tamén doutros puntos de Galicia, como Ourense, e, incluso, hai un participante francés.
INFORMACION RELACIONADA CLICA:

O Encontro de Ferreiros da Fonsagrada homenaxea este ano á trompa

13/09/2013 - El Progreso (A Fonsagrada)
A Fonsagrada celebra unha nova edición do Encontro de Ferreiros, que reunirá desde hoxe ata o domingo a ducias de artesáns que renderán este ano unha especial homenaxe á trompa, instrumento típico da zona.
A deputada de deseño e artesanía, Regina Polín, e o alcalde da Fonsagrada, Argelio Fernández, presentaron onte o evento, impulsado polas dúas administracións, xunto coa Asociación Cultural de Ferreiros da Fonsagrada.

FIN HORTA 2013















Ingreso de Pegerto Saavedra na Academia

 

 O novo académico analizou no seu discurso a resistencia que ofreceron as clases populares galegas ao esforzo de rexistro e control das diversas autoridades civís e eclesiásticas, así como a grande complexidade das múltiples demarcacións administrativas que se superpuñan no territorio galego durante o Antigo Réxime.
O novo académico é felicitado polos seus compañeiros.
 Pegerto Saavedra recibindo o aplauso dos asistentes.
O acto, celebrado no Paraninfo da Facultade de Historia da Universidade de Santiago de Compostela, contou coa presenza, entre outros, do reitor da Universidade, Juan José Casares Long; do presidente da Real Academia Galega, Xesús Alonso Montero; do decano da Facultade de Historia, Juan Manuel Monterroso Montero; do conselleiro do Consello Consultivo de Galicia, Gonzalo de la Huerga Hidaldo; do secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo; do secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García; do presidente da Real Academia de Medicina e Cirurxía de Galicia, José Carro Otero; do presidente da Real Academia Galega de Xurisprudencia e Lexislación, José Antonio Cancela Caridad; do presidente do Pen Clube, Luís González Tosar; da vicesecretaria da Mesa do Parlamento, Concepción Burgo López e dos deputados autonómicos Pilar García Porto e Román Rodríguez.
Despois da preceptiva lectura da certificación da celebración do acto de ingreso por parte do secretario da Academia, Henrique Monteagudo, o novo membro numerario, Pegerto Saavedra deu comezo ao seu discurso titulado Demarcacións, topónimos, papeis, memoria: sobre a división e o control do territorio na Galicia moderna cunha evocación do seu antecesor na cadeira, o catedrático lucense de Xeografía na universidade compostelá, Francisco Xavier Río Barja, discípulo de Otero Pedrayo e continuador da súa obra de pescuda e análise científica da nosa xeografía. O novo catedrático salientou a contribución decisiva de Río Barja á modernización dos estudos xeográficos no noso país, quer mediante o seu labor docente na universidade, quer mediante as súas publicacións na Revista de Economía de Galicia.

Pegerto Saavedra
Pegerto Saavedra.
Pegerto Saavedra introduciu a súa alocución -centrada na análise da organización e control do territorio galego desde a pluralidade das súas divisións administrativas- cunha descrición das dificultades que para os funcionarios da Administración Central do século XVIII, supuña o rexistro catastral dun país tan dispersa e densamente poboado coma o noso, no que, ademais, a propiedade da terra -moi fragmentada en pequenas parcelas- podía mudar dun ano para o outro, no que os paisanos falaban unha lingua diferente e no que rara vez coincidían as fronteiras das diversas circunscricións, nomeadamente, a eclesiástica, a señorial e a real.
Segundo Pegerto Saavedra, o esforzo por obter unha información fidedigna das divisións fiscais de Galicia e das xentes que as habitaban deu comezo xa no século XVI, pero é no XVIII cando acada unha maior determinación e amplitude no seu propósito. Neste tempo, conforme a xustiza do rei ("fonte limpa") vai penetrando o país, entra en conflito coa xurisdición dos nobres e o propio xeito tradicional de administrar xustiza nas comunidades labregas.

No tocante á estrutura parroquial do noso país, esta división aparece como a máis estable, pois chega desde a Baixa Idade Media ata os nosos días sen apenas cambios de importancia. A parroquia constitúe a unidade de extensión por excelencia sobre a que o cura cobra o seu décimo, e está dividida, así mesmo, en aldeas ou lugares que non foron apenas rexistrados nas relacións catastrais da época, de quitado as tentativas do padre Sobreira e de Cornide, autor este último dun completo mapa do Reino de Galicia publicado en 1766.

O catastro de Ensenada de 1753 -unha tentativa do goberno central por coñecer de xeito exhaustivo a extensión e calidade das terras de cultivo existentes- atopou en Galicia unha dificultade de difícil solución: a diferenza idiomática que complicaba a mutua comprensión entre os funcionarios encargados de recoller os datos e os labregos galegos que debían fornecérllelos, que se sumaba á da natureza volátil da propiedade e uso das fincas, que podían mudar dun ano para o outro. Secasí, e pese a non contar cunha cartografía do país, o catastro de Ensenada achega unha visión aproximada da realidade económica do agro galego do seu tempo.

O novo académico púxolle o ramo ao seu discurso reclamando consideración para todo o patrimonio material e inmaterial acumulado por xeracións de campesiños durante séculos, que corre serio risco de caer no abandono e a desmemoria.

Ramón Villares
Ramón Villares.
Na súa resposta en nome da Academia, Ramón Villares salientou a importancia das investigacións do novo membro numerario sobre as condicións de vida no rural galego durante o Antigo Réxime, exemplificada en obras como A vida cotiá en Galicia de 1550 a 1850 publicada en 1992, e que había merecer o Premio da Crítica ao ano seguinte. Villares Paz subliñou tamén a influencia que estudosos marxistas como Pierre Vilar e E. P. Thompson tiveron na súa formación como historiador, un maxisterio que se fai patente na súa dedicación ao estudo da vida das clases populares galegas, e das súas estratexias de resistencia á autoridade dos estamentos superiores durante o Antigo Réxime. Ramón Villares rematou o seu discurso trazando unha análise comparativa entre os obxectos de estudo de Otero Pedrayo e Pegerto Saavedra: o primeiro, centrado no esplendor e decadencia da fidalguía; o segundo, na comprensión do papel histórico do campesiñado galego.
 
O presidente da Academia, Alonso Montero, evocou, contra o peche do acto, unha sesión celebrada en marzo de 1958 no mesmo lugar: "aquel día Don Ramón Otero Pedrayo, neste Paraninfo, deu o primeiro discurso público en galego desde o 36. Eu tiven a sorte de estar aquí presente naquela data, e lembro ben a terrible tensión que se notaba no ambiente, pero ninguén se atreveu, finalmente, a interromper o discurso de Don Ramón,, que se despedía da universidade aquel día. Hoxe, estou seguro de que estaría moi orgulloso de estar aquí connosco, entre dous historiadores como os que acaban de falar que se reclaman os seus discípulos, e orgulloso tamén de que este acto se poida celebrar en galego".

Alonso Montero e Pegerto Saavedra.
Alonso Montero entrégalle o diploma ao novo académico.