jueves, 12 de agosto de 2010

Viaje a lo saludable a través de la ecología


Aún en PLENO siglo XXI, la tradición se niega a desaparecer, al menos en el panorama alimenticio. A pesar de la irrupción de todo tipo de productos mejorados genéticamente para optimizar su venta, el consumidor no ha pasado por alto algunos de los peligros que encierran los nuevos alimentos. Perfectos en apariencia pero con un interior plagado de procesos químicos, los transgénicos han dado mucho que hablar en los últimos años ya que pueden no ser tan agradables para el organismo como lo parecen a simple vista.
El debate entre lo transgénico y lo natural ha trascendido a los medios de comunicación desde que comenzaron a conocerse algunas de la consecuencias más nefastas de este sistema de producción. La encefalopatía espongiforme, más conocida como ‘mal de las vacas locas’, o algunas enfermedades más recientes como la gripe A, ponen en duda, para muchos, los beneficios de estos métodos, prácticamente ya masificados.
La condición ‘sine qua non’ para que un alimento sea considerado ecológico es la ausencia absoluta de tratamientos químicos o alteraciones genéticas durante su producción, conservación y envasado. Ni abonos químicos, ni aditivos, ni ningún otro tipo de cuidado más que luz solar, agua y mucha atención. El resultado es un producto natural, no tan exquisito en apariencia, pero con una concentración mayor de nutrientes y vitaminas, además de un sabor intenso y sano.

La aparición en escena de los alimentos ecológicos no es fruto de la casualidad. Con cada vez más información accesible a cualquier usuario a través de un simple click de ratón, aumentan las personas que buscan una alternativa alimenticia natural y fiable, hasta el punto de difuminarse las fronteras entre la necesidad y la moda.
Sea uno u otro el motivo, es innegable que el boom de este tipo de productos es imparable, alcanzando ya desde al ámbito de la alimentación hasta los modernos vehículos ecológicos.
Independientemente de las tendencias y modas, existe un porcentaje de población realmente comprometida con el medio ambiente, que encuentra en este modo de producción una apuesta segura para su salud a corto y largo plazo y, por qué no, también para su economía.
VIDA DE ALDEA
Xosé Ramón Rodríguez, ingeniero técnico agrícola, lleva varios meses desarrollando un proyecto que fue aclamado incluso en algunas webs especializadas en márketing creativo. Vida de aldea es, para muchos, una fusión «idónea» entre tradición, innovación y productos sanos a disposición de todo el que quiera unirse.
Una parcela de 4.000 metros cuadrados en Outeiro de Rei, concretamente en la parroquia de San Clodio, se ha convertido en una explotación ecológica en la que, por un módico precio, el usuario puede cultivar sus propios productos y llevárselos a casa.
«Propoñemos a eliminación total dos intermediarios, o que reduce incríblemente o prezo, ademáis da seguridade de saber o que comes e a satisfacción persoal de facelo un mesmo», asegura Xosé Ramón.
Para los que tienen menos tiempo o ganas, también existe la posibilidad de que los responsables de Vida de Aldea cultiven su terreno y les envíen los productos a domicilio, pudiendo seguir la evolución de sus huertos gracias a las nuevas tecnologías.
La idea de Xosé Ramón surgió de la necesidad, «a crise agudiza o inxenio», asegura, y es que ante la crisis del sector lácteo, el lucense vio esta actividad como el complemento idóneo para su explotación ganadera.
INSTALACIONES
En esta singular granja, cada usuario podrá disponer de su propio terreno, completamente equipado, para cultivar todo aquello que desee. La única condición es la de seguir las normas de la agricultura ecológica y, por supuesto, darle un nombre al terreno.
Cada parcela tiene una superficie de 100 metros cuadrados y algunas ‘comodidades’ instaladas: un invernadero de doce metros cuadrados, toma de agua, una cerca para vallar el huerto y un armario con las herramientas necesarias para el cultivo. A todo ello se suma el asesoramiento gratuito de Xosé Ramón, quien además abonará y arará el terreno al principio de cada temporada de siembra.
También está a disposición de los usuarios una parcela didáctica, en la que aquellos que no tengan conocimientos sobre horticultura podrán recibir algunas lecciones y hacer sus primeros pinitos con la pala, el sacho y las semillas. En ella se pondrán en práctica nuevas técnicas de cultivo, como el uso de sistemas de riego automático y mantas antihierbas.
Aunque actualmente Vida de aldea sólo cuenta con siete parcelas, todas ellas ocupadas ya que sólo lleva unos meses en funcionamiento, Xosé Ramón afirma que ya está ampliando las instalaciones, y que pretende dar cabida a todos aquellos que quieran participar de su idea, «ata que se acaben tódalas hectáras da finca», asegura el ingeniero.
Al lado de los huertos se sitúa un bosque de castaños micorrizados, es decir, que producen tanto castañas como setas, cuyos frutos están a disposición de todos los clientes de forma gratuita. Otros árboles frutales completarán esta zona, por la que se podrá pasear y comer cuando el buen tiempo acompañe.
Xosé Ramón pretende ofrecer no sólo una oportunidad de comer sano cultivando los propios alimentos, sino un área en la que pasar una jornada a solas, en pareja o en familia, disfrutando de la naturaleza y un ambiente sano, en el que todo es respetuoso con el medio ambiente.
Un ejemplo claro de ello son las casetas para patos o merenderos que han sido construidos a partir de palés de madera y bidones antiguos, sometidos a un proceso de construcción, ‘chapa y pintura’. Otro caso es el baño de las instalaciones, construido a partir de la caja de carga de un camión, cuya transformación puede verse paso a paso en la página que ‘Vida de Aldea’ ha creado en Facebook.
Félix Díaz, venezolano de nacimiento aunque residente en Galicia desde hace varios años, es el dueño del huerto Terra Meiga, nombre con el que bautizó la parcela por su amor a Galicia. «Además de ahorrar mucho dinero en el supermecado y tener productos de mejor calidad, es una forma muy buena de relajarse», asegura Félix, «vengo todas las tardes que tengo libres a cuidar mis plantas y a dar un paseo por la zona».
PROYECTOS
Xosé Ramón confiesa que quiere «poñer de moda o rural» y para ello está organizando todo un sistema de formación acerca de este ámbito, sus atractivos y posibilidades.
Vida de aldea contará próximamente con un local rehabilitado «ó xeito tradicional» en el que tendrán lugar diversos ciclos educativos adaptados a las necesidades de los centros escolares y distintos colectivos.
Otro de los planes de futuro para la explotación es la cría de animales siguiendo el método ecológico. Becerros, cerdos, gallinas ponedoras y, en general, todo tipo de animales de granja, podrán ser criados en las instalaciones, aunque la matanza será encargada a un matadero próximo.
Sin embargo, el aspecto más novedoso de Vida de aldea es su incorporación a las nuevas tecnologías. Los clientes pueden seguir la evolución de sus hortalizas a través de las fotografías del blog de la granja, «ó que se incorporará dentro de pouco unha cámara web», asegura el ingeniero.
El último de los proyectos es la subsistencia de la granja únicamente gracias a las energías renovables. Todo un ejemplo de la filosofía de Vida de aldea.
PARTICIPACIÓN
Solidaridad recién salida de la huerta
El negocio de Xosé Ramón no sólo piensa en el medio ambiente. Los productos cultivados en la denominada parcela solidaria son donados de forma desinteresada al comedor social de San Froilán. En esta parcela puede colaborar todo el que lo desee, aportando semillas y cuidados, para hacer una pequeña y sana contribución a los más desfavorecidos.
Compromiso social
La granja ya ha recibido a numerosos colectivos, entre ellos la Asociación Lucense de Axuda a Enfermos Mentais (Alume). También algunos chicos de la asociación Dignidad, que cumplen condenas de ayuda social, trabajan habitualmente en una de las parcelas, adquiriendo conocimientos de horticultura y colaborando con la donación de alimentos al comedor de San Froilán.
20 euros
Es el precio de una parcela básica en la que cultivar, uno mismo y de forma ecológica, todos los productos que desee. El precio asciende a 50 euros si dejamos nuestras hortalizas en manos de Xosé Ramón, y también si queremos recibir una parcela ya sembrada en la que recibir toda la formación didáctica necesaria para sacarla adelante.

miércoles, 11 de agosto de 2010

O Concello dá Fonsagrada vaise persoar en dous contenciosos polo parque eólico e ou encoro de Salime



Non pleno que a corporación municipal fonsagradina vai celebrar mañá, ou alcalde, Argelio Fernández Queipo, vai dar conta do acordo para persoarse en tres contenciosos administrativos. Dous deles son vos interpostos por Endesa e por Saltos de Navia contra as resolucións do Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) sobre ou valor catastral do parque eólico Fonsagrada e do encoro, presa e salto de Salime. Ou rexedor explicou a decisión de persoarse en ambas as causas polo feito de que dese valor catastral dependen vos ingresos a percibir polo Concello dá Fonsagrada tanto polo parque eólico como polo encoro.
Ou outro recurso contencioso administrativo non que se vai persoar ou Concello foi interposto por unha veciña contra unha resolución dá Xunta de Goberno Local que lle denega unha licenza de obras. Á marxe disto, desde a alcaldía tamén se vai informar dás alegacións presentadas en relación co salto do Suarna.
Esta sesión plenaria tamén servirá para aprobar a rebaixa do soldo dous funcionarios e do persoal laboral do Concello, así como a redución do salario do alcalde nun sete por cento. Noutra orde de cousas, debaterase a denominación dunha nova vía pública entre a rúa Rosalía de Castro e a avenida de Galicia, e fixaranse as festas locais ou vindeiro ano.
Mocións
Non capítulo de mocións, vanse debater unha do Partido Popular sobre a instalación dun punto limpo e tres do BNG. A primeira delas defende ou sistema público galego de servizos sociais e amósase contraria aos recortes, que non caso dá Fonsagrada poderían afectar á construción dunha residencia dá terceira idade. A segunda alude ao rexeitamento do pretendido encoro en Navia de Suarna, ao que ou Concello xa presentou alegacións en forma de decreto dá alcaldía, pero que agora vos nacionalistas pretenden que se adopte como acordo plenario por unanimidade. A última dás mocións do Bloque demanda unha ordenanza que mellore ou adecentamento dá vila; velle polo coidado do mobiliario e prohiba ou uso de herbicidas en lugares públicos.

'Galeguesas' contra el fuego



El ganadero Roberto Álvarez, con una de sus vacas, un ejemplar de la raza salers.- NACHO GÓMEZ

Un ganadero erradica los incendios y crea la versión gallega de la hamburguesa

"Vamos a revolucionar el mundo de la carne molida", augura con un optimismo que no es fácil de encontrar en el rural gallego el ganadero Roberto Álvarez, un hijo de la parroquia de Santiago de Amoroce, en Celanova, que hasta hace ocho años trabajaba de chatarrero en Madrid. Este verano, él y el cocinero Mario Poti se han puesto de acuerdo para promocionar la Galeguesa por ferias y eventos como el Festigal, y quienes la han probado aseguran que es "casi delicatessen". La Galeguesa es la versión mejorada y ecológica de la hamburguesa: "Carne de vacuno de raza salers, molida, prensada y adobada con especias naturales". El nombre, precisamente, se lo puso un alemán amigo de Álvarez, y al mismo tiempo que se ha empezado a comercializar (de una forma "personalizada", porque por ahora es el propio ganadero quien transporta a toda Galicia los pedidos de carne al vacío), Poti busca por la comunidad un pan artesano de la talla que no desmerezca el producto. Claro que detrás de la idea comercial, todavía en fase de introducción en el mercado, hay toda una revolución agroganadera, basada en teorías que los ingenieros agrónomos estudian en la carrera y que hasta ahora nadie había puesto en práctica. "Un ejército de galeguesas luchando contra los incendios forestales", resume la "filosofía" Juan Piñeiro, director de proyectos de pastos y cultivos en el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo.
Piñeiro empezó a experimentar en Allariz la llamada conversión de mato en pasto sin laboreo (una posibilidad sobre la que ya hablaban los libros a finales de los setenta) en los primeros años del siglo XXI. Él aportaba sus conocimientos en semilla forrajera y en abonos, y el que era concejal de Medio Ambiente del municipio ourensano, Manuel Castro, ponía los medios y las ganas. "Castro estaba desesperado con los incendios", recuerda el investigador. "Contaba que era frustrante volver del trabajo y encontrarse con que se habían declarado fuegos aquí y allá. Todos los días enfrentándose a las llamas".
Así que, partiendo de una idea del propio edil nacionalista, y después de convencer a los ganaderos de Penamá, se propusieron combatir de raíz la arraigada "cultura del fuego" transformando las tierras a monte, improductivas y abandonadas, en praderas fértiles. Empezaron abonando y sembrando un camino. Probaron con especies nuevas en la zona, varios tipos diferentes de trébol. Las vacas iban catando el producto y parecían satisfechas. Al tiempo que pacían, abonaban, y esas bostas, cargadas de semillas no digeridas, volvían a sembrar la tierra. En 2006, "aquello se puso precioso". Y todavía sigue así. Y es tan singular, que a aquel sendero, "en Allariz, le quedó el nombre de Camiño do Trevo".
En una jornada informativa para expertos, "un hombre de Lugo" le dio el contacto de Amoroce, recuerda Piñeiro. Había en esta parroquia envejecida y despoblada a un par de kilómetros de Celanova un hombre joven, nacido en una familia que no se dedicaba a la tierra, que después de vivir emigrado en Madrid, con 33 años se propuso ser ganadero en su aldea.
Primero se matriculó en un curso de pastoreo de ovejas y fabricación de quesos en Euskadi, y después de "convencer durante tres años, entre 2003 y 2005", a los vecinos de que le arrendasen la tierra, importó sus primeras salers de Francia. "En mayo de 2005 desembarcaron en Amoroce 25 vacas", relata orgulloso.
Ahora tiene 38 años y "letras gigantescas que pagar todos los meses". Pero además mantiene una cabaña de 107 cabezas, ha levantado una sala de despiece y ya ha transformado en pradera 32 hectáreas de combustibilísimo monte bajo. En total, ha cercado las 115 hectáreas que conforman la Facenda O Agro, arrendadas por dos décadas a los vecinos, y de éstas, "de aquí a tres años", proyecta transformar en pasto "60 más". Pero para eso aún está pendiente de una ayuda de Medio Rural y tiene que convencer a los bancos. "Hay que echarle pecho, creer como yo creo en la idea, y si hace falta, llamar a la familia de América para conseguir avales", bromea. "Sé que va a haber suerte".
De nuevo, el ganadero desbrozará los toxos y las xestas, ahora más altos que un hombre después de años de abandono. Siempre que rebrote el matorral, hasta erradicarlo, meterá caballos a comer. Una vez más, abonará la tierra estéril con el purín que genera allí cerca una granja de cerdos de Coren. Y sembrará, sin necesidad de utilizar el arado (como se ha hecho en todas partes hasta ahora), leguminosas como el trébol rojo y el persa, la fresa, la violeta, el aserruche, la serradella amarilla y rosada o el loto. "Ahora esto está castigado por el verano, pero tenéis que venir en primavera. Es espectacular", describe, todavía admirado por su logro, el inventor de la Galeguesa. "Lo que está claro", asegura Juan Piñeiro, "es que desde que está allí Roberto, en Amoroce no ha habido más incendios. Ni los va a haber".

martes, 10 de agosto de 2010

A MULTIFUNCIONALIDADE DO MONTE



O monte ocupa en Galicia 2/3 partes de séu territorio e por esa razón foi de sempre lugar importante para obter recursos enerxéticos, pastos para producir carne, leñas para aquecer as casas, madeira de construción, fertilizantes en forma de esterco ou recursos alimenticios como a caza, os cogumelos e os froitos que de xeito máis ou menos ventureiros danse nestas áreas. Arestora o monte en Galicia volta a ter unha importante función social con estes e outros fins que teñen unha forte incidencia nas nosas vidas.
Na sociedade actual o monte cumpre con máis funcións que as somentes productoras de recursos básicos para unha sociedade agraria e estes son os relacionados co medio natural. Podemos considerarta que o monte cumpre con dúas funcións importantes: a protetora e a produtora
Funcións protetoras.- A función protetora das áreas de monte permete acadar unha grande diversidade de ecosistemas terrestres nos que se manteñen importantes grupos de seres vivos que conforman a súa biodiversidade. O mesmo tempo estas áreas arboradas ou mesmo de mato cumpren coas funcións de defensa do medio contra da erosión, criando solo fertil, retendo e purificando as augas e secuestrando o exceso de carbono producido pola actividade industrial e urbana. Manter estes ecosistemas require da proteción do home en labores de prevención de lumes e de defensa contra das especies invasoras.
Por estas razóns a sociedade galega depende en boa medida do monte que produce bens intanxibels (dificilmente medibles) que reportan importantes beneficios a nosa calidade de vida xa que éste nos aporta unha mellor calidade do ar, disfrutamos de cantidade e calidade da auga, elimina en boa medida o anhidro carbónico producido polas industrias, aporta espazos de lecer nos que disfrutamos da paisaxe e mantén unha biodiversidade importante grazas os longos ciclos produtivos.
Funcións produtoras- O monte galego é unha importante fonte de riqueza con bens tanxibels (que se poden medir).
Galicia produce o 52 % da madeira de toda España; nestes montes mantemos gando que produce carne de calidade; o mel é resultado do traballo das abellas na flor de castiñeiros, carballos, eucaliptos e uzes, silvas e outras especies de mato. Os cogumelos poden aportar moi importantes recursos económicos e de lecer. Froitos como a castaña, as noces ou pequenos froitos aportan usos e recursos importantes que forman parte da nosa cultura. Neste intre nos que o mundo loita por mellorar seus recursos enerxéticos o monte galego aporta biomasa que se renova e que pode transformarse en enerxía calorífica sustituindo o petroleo que importamos e se esgota; o mesmo tempo nos montes estanse instalando milleiros de muiños de vento que producen electricidade sen impactar no medio máis que de forma física e visual.
O monte galego precisa unha mellora substancial da súa estrutura e potencialidades produtivas, desenvolvendo todos os beneficios tanto económicos coma ecolóxicos e sociais. É importante acadar un axeitado nivel de formación no sector forestal, especialmente en canto á sustentabilidade da xestión e a posibilidade de aproveitar o monte desde un punto de vista multifuncional, estudando as potencialidades e os distintos produtos e beneficios que se obterán.
A Política de Desenvolvemento Rural cofinanciada con fondos comunitarios desenvolverase no período 2007-2013 a través do Programa de Desenvolvemento Rural de Galicia, no que se establecen as principais chaves estratéxicas para avanzar na consecución dun obxectivo básico: a viabilidade social e económica das áreas rurais.
Publicado en A ESTRADA DIXITAL
Para mais información sobre o monte galego clickea
mapa.es/ministerio/pags/biblioteca/revistas/pdf_reas/r158_08.pdf

miércoles, 4 de agosto de 2010

O paro redúcese en Lugo en máis dun 5 por cento


En Lugo hai 2.105 persoas máis en situación de desemprego que en xullo do pasado ano, a pesar de que o paro baixou de forma consecutiva nos últimos catro meses. Actualmente, nesta provincia hai 19.191 parados inscritos nas listas dos servizos públicos de emprego.Aínda que o número de inscritos nas listas do paro baixou en 1.064 persoas en xullo, con respecto ao mes anterior, o que supón en termos porcentuais unha redución do 5,25%, o secretario xeral de Comisións Obreiras (CC.OO) en Lugo, Xesús Castro, opina que esas cifras son enganosas e atribúeas á estacionalidade do emprego no sector servizos.De feito, recordou que, a pesar de que foron formalizados 8.097 novos contratos, "7.340 son de carácter temporal". Por iso, Castro opina que "en setembro podemos atoparnos cunha sorpresa desagradable". Para reforzar os seus argumentos, engadiu que o paro baixou un 13,72% na Mariña Oriental -na costa de Lugo-, como consecuencia da contratación no sector servizos, pero en Lugo capital esa redución quedou no 4,25%.En todo caso, o responsable sindical sinalou como un dato a ter en conta que o "paro feminino e masculino tende a igualarse".

As estradas de Lugo cobráronse unha vítima mortal menos que en 2009




Se as cifras de sinistralidade viaria na provincia de Lugo baixaron en 2009 a mínimos históricos, o certo é que esa tendencia se mantén no que levamos do presente ano, con 16 vítimas mortais nos sete primeiros meses, unha menos que no pasado exercicio, nas estradas cuxa vixilancia foi asignada á Garda Civil.Precisamente, o responsable da Agrupación de Tráfico da Garda Civil de Lugo, Rubén Flores, confirmou que esa lixeira diminución no número de vítimas mortais é, sen dúbida, moi positiva, porque confirma a tendencia á baixa dos últimos anos, especialmente de 2009, na sinistralidade viaria das estradas lucenses.En todo caso, tamén recoñeceu que, en materia de seguridade viaria, non se pode baixar a garda en ningún momento, porque os accidentes na estrada son imprevisibles. De feito, precisou que durante o pasado mes de xullo houbo un morto máis que no mesmo mes do ano anterior na rede viaria lucense, dado que a calzada cobrouse dúas vítimas mortais, por un falecido rexistrado en 2009.Con respecto á segunda gran 'Operación Saída' do verán, a que se produciu o pasado fin de semana con motivo da entrada do mes de agosto, Flores confirmou que se desenvolveu "con bastante normalidade" na provincia de Lugo e non houbo que lamentar accidentes con consecuencias mortais.Aínda así, a Garda Civil de Tráfico tivo que intervir en 19 accidentes rexistrados na rede viaria lucense, co balance de dous feridos graves, un deles en Pantón, e cinco de carácter leve.

martes, 3 de agosto de 2010

Pena do Inferno, Praia de Montaña






Nun meandro do río Lamas, afluente do Navia onde queren construír outro encoro, hai tres décadas habilitaron un areal que goza do seu microclima

«Se isto é ou inferno, que vaiamos logo para aló», sentenciou hai anos unha visitante, marabillada pola praia fluvial da Fonsagrada. Porque na montaña tamén hai areal, illado ao cabo da estreita e tortuosa estrada LU-170, pero lugar máxico e cun microclima envexable. «Estamos a 290 metros sobre ou nivel do mar e só \ dous meses de inverno duro, decembro e xaneiro, ou resto e moi suave», asegura Xosé Fernández, propietario do merendero que hai xunto ao río, e impulsor xunto a Aniceto Cadeas, da creación da área recreativa.
Habilitouse hai tres décadas nun meandro do río Lamas-Vilabol, afluente do Navia. é unha paraxe impresionante, cortado de roca sobre o río que aínda hoxe deixa á vista os restos dunha morrena glacial.
Todo quedaría baixo as augas, de construírse outro aberrante encoro máis no Navia, pero hoxe atrae a moitos bañistas e persoas que sestean entre merenda e merenda, polas beiras. «Isto é a mostra do espírito de supervivencia dúas galegos, e aquí seguimos mantendo isto pese ao escaso apoio dás administracións», dicía Xosé, que recorda cando a zona era unha das máis industrializadas da provincia, pois na próxima ferrería de Vilar de Cuiña fundíanse con mineral de ferro e carbón vexetal da comarca, os cravos e remaches para os navíos de guerra construídos en Ferrol ata o século XIX. «Hoxe somos 4.500 persoas non municipio pero ata 1920, tinga 23.000 habitantes», resalta sobre o ocaso dos mazos de laminación férrea e as minas de chumbo, xa case na raia con Asturias.
Na Pena do Inferno houbo días de contar 500 persoas por caixa no bar, pero o crecente despoboamento fixo madeixa neste recreo que naceu da pura necesidade de aseo e esparexemento nas extensas familias de outrora. «Eran vos tempos de familias de 20 ou 30 membros, que se xuntaban en casas sen baño, así que había que baixar ó río campo a través, e nosoutros viñamos despois para comer, nunha hora de lecer ao mediodía, dende Vilagocende, mentres vos maiores tamén descansaban», recordaba Xosé cando lle visitamos o ano pasado. Daquelas excursións dos rapaces e das polavilas dos pobos, naceu a inquietude por mellorar a paraxe natural. Montouse un chiringuito, aumentou a comodidade para as merendas, fíxose unha pequena represa e o Icona, a Confederación Hidrográfica e o Concello apuntáronse a posteriori a colaborar cos veciños, visto que A Pena do Inferno converteuse nun formigueiro de xente, turistas incluídos, pois o 75% da poboación emigrou. Cando os veciños xa tiñan comprado unha ponte para instalalo augas abaixo da praia, a Administración construíu un colgante e aquel aproveitouse para comunicar Lamas de Moreira.
Seguen atendendo Xosé e a súa esposa Manola, que montaron o cámping da Fonsagrada. A Pena do Inferno aféaa unha antena parabólica colocada sobre o peñasco fluvial e antes xa había outra chapuza, unha torre eléctrica.
Unha paraxe da Ruta do Encoro, onde os senderistas visitan as fervenzas e aldeas abandonadas
Son varios os veraneantes emigragos que gozan cos seus fillos no remanso do río. A pesar das altas temperaturas, sopórtanse ben debido á abundante sombra da ribeira, e A Pena do Inferno parece inmersa nun microclima que afasta as choivas estivais. Pero a auga do río de montaña baixa fría. Mozos que viven en Xixón e Oviedo, Adrián e Daniel, tamén pasan o verán de mergullo en mergullo pois a casa dos avós está no veciño pobo de Erixín (cinco persoas no inverno e máis de 50 no verán, a maioría emigrados en Asturias e Barcelona). Baños e bicicleta son unha constante entre os nenos que retornan no verán. Paseos polas empinadas corredoiras, moito río e tarefas agrícolas. En agosto será o bum das merendas e visitas.
Hai xente que busca a Ruta do Encoro ata a aldea abandonada da Fornaza, tamén moi típica, e que pasa pola Seimeira de Vilagocende, unha das fervenzas máis impresionantes de Galicia. Na zona asturiana hai unha casa rural en Río de Porcos á que se accede por unha ponte colgante e no límite con Asturias pásase por un lugar chamado Ponche Boadil, de obvia resonancia árabe.
Expoñen unha troita de 95 centímetros
No bar desta praia fluvial non hai que perderse a impresionante troita alí pescada hai anos e que foi disecada para expola.
Medía 95 centímetros. Na mesma praia fluvial veuse celebrando todos os anos unha festa popular. Por aquilo do nome da Pena do Inferno, Xosé di que «non \ santo consignado, pero encomendámonos a calquera, que sexa eficiente»