domingo, 27 de junio de 2010

Un afiliado por cada jubilado




LA SEGURIDAD SOCIAL GASTA EN PENSIONES en Lugo 425 millones de euros más de lo que ingresa. La situación empeorará en los próximos años, en los que se acentuará el envejecimiento y la caída demográfica. 120.000 lucenses reciben una paga mensual de la Seguridad Social, un 34,25% sobre la población total. El número de cotizantes es de 125.000 personas, un 35,65%. La ratio española es de 2,6 afiliados por jubilado y en Lugo es casi de un afiliado por jubilado. La evolución del sistema de pensiones y de la demografía en la provincia fue analizado en un foro organizado por El Progreso, que contó con la presencia de Juan Carlos González Santín, director provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en Lugo; Melchor Fernández, director del Idega (Instituto Demográfico de Galicia) y profesor de la universidad de Santiago; Miguel Selas, secretario de la Unión Democrática de Pensionistas (UDP) de Lugo; Aurora Carro, presidenta de la Asociación de Viudas de Lugo; y Xesús Castro, secretario provincial de Comisiones Obreras.EL DRAMA DEMOGRÁFICOLugo está sumido en una progresiva caída poblacional desde los años setenta frente al progresivo crecimiento experimentado en España, "lo que provoca que tenga menos peso demográfico en el conjunto del país", manifestó Melchor Fernández.Un 27% de los lucenses tienen 65 años o los superan. Las proyecciones de futuro arrojan datos negativos. "La provincia perderá un 5% más de población hasta el 2019 y se mantendrá el proceso de envejecimiento. La movilidad en Lugo es muy baja. No existe un atractivo económico que genere la incorporación de nuevos residentes, como ha pasado en las zonas más dinámicas", aseguró el investigador del Idega.La capital y el área costera tienen mayor densidad de población que el resto de la provincia, "donde muy pronto sobrepasará los 65 años la mitad de la población. Ya hay once ayuntamientos en los que el 40% de los vecinos superan esa edad".Galicia estaba más poblada hace un siglo y la estructura de los asentamientos recogía aquella densidad. Su distribución se mantiene, pero genera unos costes ante el abandono de los núcleos rurales y el proceso de concentración en las áreas urbanas, "que es más lento en Lugo. La zona sur. A Montaña y los municipios del interior que limitan con A Coruña tienden a la despoblación", agregó Melchor Fernández. La provincia vive una situación "dramática". Sólo hay dos que la superen en España en previsiones de bajada de habitantes. SOLIDARIDADLos pensiones pueden ser contributivas o no contributivas. Estas últimas son percibidas por aquellas personas que no se incorporaron al mercado laboral a lo largo de su vida, pese a lo cual el Estado les da una paga llegada la edad de jubilación a través de los impuestos. El método contributivo es el que se conoce como sistema público de pensiones y su sostenibilidad depende de los cotizantes a la Seguridad Social. "El afiliado aporta unas cantidades con la esperanza de que se las devuelvan en forma de pensión. Es un sistema solidario, que marca unos topes de cotización. Una pensión, aunque sea la máxima es inferior a la cantidad cotizada. Ese dinero se redistribuye dentro de este sistema para asegurar las prestaciones a a los tramos más bajos", explicó González Santín.Esta política de redistribución permite entender las peculiaridades existentes en Lugo, "que es donde más complementos a mínimos se cobran de España. Un 33,4% de las pensiones lucenses tienen este complemento para alcanzar la cuantía mínima", matizó Santín.Lugo es la segunda provincia con la pensión de jubilación más baja de España, que fue de 639,34 euros de media en el mes de mayo, una cantidad sólo superada por Ourense. Tiene también las percepciones de viudedad más bajas, con una media de 406,65 euros. Esta situación se debe a "que se cotizó menos, pues los baremos aplicables son los mismos en toda España", según el director provincial del INSS.La ratio de afiliados a la Seguridad social en Lugo es del 35,65% sobre el total de la población, porcentaje que en el conjunto de España se eleva al 37,3%, con 17 millones de cotizantes sobre casi 47 millones de personas. El porcentaje de pensionistas es del 34,25% , mientras que en España el ratio es del 18,35%. "Dependemos de la solidaridad de la caja única, de las aportaciones de las autonomías que más aportan a la Seguridad Social, como Madrid o Cataluña", subrayó Juan Carlos González Santín.PERÍODO DE CÁLCULOLa Unión Democrática de Pensionistas lucense augura un futuro "complicado". Su secretario, Miguel Selas, reconoció que se cotizó "por cantidades mínimas y las pensiones se cobran sobre la base cotizada". Si se cumple la previsible modificación del cálculo de las pensiones sobre la cotización de los últimos 25 o 30 años, y no de los 15 actuales. "Con el periodo cálculo actual se suele percibir como pensión el 75% de los ingresos del último año, pero si el plazo de cálculo es más largo se producirá una rebaja. Ya sucedió cuando se pasó de los 8 a los 15 años como periodo de cálculo". Esta caída en las percepciones podría situarse en torno al 5%", dijo Selas.La ampliación del periodo de cálculo de 8 a 15 años cayó un 3% la media de la pensión, pero se evitaron "situaciones injustas", según Melchor Fernández, ya que había gente que incrementaba su cotización en el tramo final de su vida laboral para percibir una paga de jubilación más alta. Xesús Castro precisó que cuánto más se abra el cómputo de cálculo "puede darse la circunstancia de que haya gente que no tendrá los 30 años cotizados, ante al situación de precariedad laboral. Habrá que defender la posibilidad de que se computen sólo los años trabajados, y no los que un cotizante estuvo en paro". Melchor Fernández matizó que "la Seguridad Social no puede responsabilizarse de los problemas laborales. Si la gente comienza a cotizar cerca de los 30 años y con contratos basura habrá que modificar el mercado laboral para mejorarlo".Melchor Fernández subrayó que "es una falacia" ver la prejubilación como un beneficio que facilita la incorporación de gente joven al mercado. "Es una experiencia que no funcionó, que simplemente se convirtió en una forma fácil de reestructurar empresas".Selas defendió la necesidad de suprimir "las prejubilaciones indiscriminadas antes de cualquier otra medida. Personas con poco más de 50 años se prejubilan con el 100% de sus ingresos y les sustituye gente joven, que percibe la mitad de su salario. Esta situación supone un grave perjuicio para la Seguridad Social".La unificación de pequeños ayuntamientos para "destinar más recursos a atender a gente envejecida y dependiente que vive dispersa" fue otra de las cuestiones planteadas por el secretario de la Unión Democrática de Pensionistas. "Los pequeños municipios tienen dificultades para dar unos servicios mínimos exigibles".Fernández destacó que en Europa la tendencia es "unificar", pero Galicia es una excepción, ya que se crearon dos nuevos ayuntamientos, Burela e Illa de Arousa, en los últimos veinte años. "Debemos plantearnos un sistema similar al finlandés para evitar la dispersión. El sistema de avisadores es barato y ofrece seguridad".LA INJUSTICIA CON LAS VIUDASAurora Carro denunció que muchas pensiones de viudedad de Lugo "están por debajo del umbral de la pobreza. Hay que adoptar medidas para corregir este tremendo problema". Miguel Selas apoyó esta reivindicación. "Es injusto que el porcentaje de viudedad sobre la base de cotización del marido sea del 52%. El único gasto que realmente se amortiza con el fallecimiento de uno de los integrantes de la pareja es la alimentación. El resto de los gastos es similar y la situación se agrava si hay hijos o si hay que darles estudios". La presidenta de la Asociación Provincial de Viudas abogó por la subida de la pensión de viudedad al 75% de la base reguladora y al 90% si hay cargas familiares. Confía en que se corrija con urgencia esta situación "discriminatoria" para las viudas.Al referirse a la posibilidad de contar con fondos complementarios, Aurora Carro subrayó que los pensiones privadas no tienen suficiente tirón, como aportación complementaria, "ante la imposiblidad de rescatarlos en caso de necesidad. Es un producto con grandes limitaciones y, aunque desgraven, se consideran rendimiento de capital cuando se cobran".Castro señaló que del mismo modo que persisten diferencias laborales entre hombres y mujeres, "esta injusticia se repite con la pensión de viudedad. El porcentaje sobre la base de cotización era del 45%, después se subió al 47% y ahora al 52%, pero es todavía muy bajo".González Santín manifestó que muchas pensiones de viudedad provienen de cotizantes de la rama agraria "a quienes les corresponden 60 euros de paga, por poner un ejemplo. Si cada cónyuge cobra 530 euros con el complemento de mínimos, el que quede viudo seguirá cobrando lo mismo, aunque se le sume una cantidad adicional, ya que sigue dependiendo del complemento para llegar a la pensión mínima. Es necesario que las viudas y los discapacitados tengan unas pagas decentes, aún a costa de recortar los topes máximos".Sí resulta curioso que las percepciones de las pensionistas de Lugo se sitúen en el 92% de la media nacional, mientras que la paga de jubilación masculina se sitúa en el 78%. "La situación de las mujeres pensionistas es mejor que en el resto de Galicia, a diferencia de lo que sucede con los varones", comentó el director provincial del INSS,EL FUTURO DEL SISTEMAXesús Castro destacó que la Seguridad Social goza de "una salud envidiable y con un fondo de reservas tremendo. Una cuestión distinta es el problema demográfico. El sistema público de pensiones no depender de la cotización individual de cada uno, sino que lo que nos traspasa la generación siguiente. Es un sistema de justicia intergeneracional, donde los activos financian la pensión de los pasivos".El sindicalista de Comisiones Obreras insistió en el papel del sistema de pensiones como "un mecanismo de protección pública y social ante el riesgo de la vejez para resolver las carencias de los sistemas individuales y familiares anteriores que no eran capaces de generar esa provisión social".La sostenibilidad a largo plazo del sistema de pensiones está en relación directa con "la relación de personas ocupadas con respecto a las ancianas y el nivel de crecimiento económico". A finales del 2000, en el momento de máxima ocupación, había una proporción de 2,4 ocupados por cada pensionista. A finales de 2009 esa relación bajó al 2,2. "Se considera que una relación de dos a uno puede permitir, sin otras modificaciones, asegurar el sistema público sólo con sus cotizaciones sociales", precisó Castro. Con una población ocupada en torno a los 20 millones se pueden financiar los 10 millones de pensionistas del año 2020 y con pequeñas modificaciones hasta los 12,5 millones del año 2030. El mayor impacto demográfico se producirá con la entrada y permanencia en el sistema de las personas nacidas en los años 60 y 70, por lo que el riesgo demográfico podría crear problemas de financiación a la Seguridad Social hacia el año 2035. "Hay un margen de actuación a medio plazo, que no deben pasar por el recorte del gasto, sino por ampliar los ingresos, con un incremento de las bases por las que se cotiza. El aumento de los salarios intermedios y bajos, junto con el incremento del salario mínimo, uno de los más bajos de la Europa de los 15, ayudaría a solventar esta situación".La crisis económica y de empleo redujo los ingresos de la Seguridad Social, "pero si se mejora la productividad se pueden generar nuevos recursos para financiar el gasto social. Con un aumento moderado del 1,5% de incremento anual acumulado, España tendría un 35% más de Producto Interior Bruto (PIB) en 2030 y, proporcionalmente, se podría dedicar al sistema de pensiones más de tres puntos adicionales sobre el PIB".La variable utilizada para medir la viabilidad del sistema de pensiones es su relación con el PIB. González Santín recordó que los estudios del Ecofin adelantan que el PIB de la Unión Europea se ralentizará en los próximos años, "Las pensiones suponen el 8,1% del PIB en la actualidad, porcentaje que subirá al 8,5% en 2012, al 11% en el 2050 y al 15,2% en el 2050. El director del INSS en Lugo apuntó que son necesarias reformas para "no dejarle una carga exagerada a nuestros hijos, ya que al pago de pensiones se añade el de otros servicios, como la asistencia sanitaria y la dependencia. Tenemos el mejor sistema del mundo, pero eso no significa que no haya que hacer reformas para mejorar el sistema y tenemos tiempo para ello".JUBILACIÓN A LOS 67 O MAYOR COTIZACIÓNEl fondo de reserva de la Seguridad Social asciende a 60 millones de euros, "lo que da seguridad a medio plazo, pero cuando se diseñó el sistema de jubilación la esperanza de vida era de 70 años. La jubilación media es de 63 años y los hombres viven hasta los 83 y las mujeres hasta los 84", aseguró Juan Carlos González Santín. El retraso gradual de la edad de jubilación hasta los 67 años aparece como una opción sólida ante el envejecimiento "y hay profesiones en las que es viable". Melchor Fernández afirmó que el fondo de reserva está para "atender cuestiones coyunturales, no estructurales. Para asegurar la viabilidad del sistema a medio y largo plazo hay que aumentar la edad o el porcentaje de cotización, si no se quiere depender de las aportaciones del Estado".

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